Autores

El fogonero (ilustrado por Max) Ver más grande

El fogonero (ilustrado por Max)

Disponible en siete días
80

Este relato, magn?ficamente ilustrado por Max, contiene elementos caracter?sticos de la narrativa del autor checo: todos estamos en manos de un destino que no controlamos.

Más detalles

15,00 € impuestos incl.

    ?Al entrar en el puerto de Nueva York a bordo de un barco que se iba deteniendo, Karl Ro?mann, un joven de diecisiete a?os al que sus padres pobres hab?an enviado a Am?rica por tener un hijo con una criada que lo hab?a seducido, crey? ver la Estatua de la diosa Libertad, que divisaba desde hac?a un buen rato, como si estuviera dentro de un rayo de sol que fulgurara de repente.? As? comienza El fogonero, que se public? como libro independiente en 1913 y termin? siendo el primer cap?tulo de El desaparecido, la inacabada novela de Kafka.
    Este relato, magn?ficamente ilustrado por Max, contiene elementos caracter?sticos de la narrativa del autor checo: todos estamos en manos de un destino que no controlamos. El joven Ro?mann defender? con vehemencia al fogonero porque considera que ha sido tratado injustamente, y de su viaje por el interior del barco, que se puede ver como un encuentro con las estructuras del poder, saldr? airoso gracias a un inesperado suceso... (fuente: editorial)

(Praga, 1883 - Kierling, Austria, 1924) Escritor checo en lengua alemana. Nacido en el seno de una familia de comerciantes jud?os, Franz Kafka se form? en un ambiente cultural alem?n, y se doctor? en derecho. Pronto empez? a interesarse por la m?stica y la religi?n jud?as, que ejercieron sobre ?l una notable influencia y favorecieron su adhesi?n al sionismo. Su proyecto de emigrar a Palestina se vio frustrado en 1917 al padecer los primeros s?ntomas de tuberculosis, que ser?a la causante de su muerte. A pesar de la enfermedad, de la hostilidad manifiesta de su familia hacia su vocaci?n literaria, de sus cinco tentativas matrimoniales frustradas y de su empleo de bur?crata en una compa??a de seguros de Praga, Franz Kafka se dedic? intensamente a la literatura. Su obra, que nos ha llegado en contra de su voluntad expresa, pues orden? a su ?ntimo amigo y consejero literario Max Brod que, a su muerte, quemara todos sus manuscritos, constituye una de las cumbres de la literatura alemana y se cuenta entre las m?s influyentes e innovadoras del siglo XX. En la l?nea de la Escuela de Praga, de la que es el miembro m?s destacado, la escritura de Kafka se caracteriza por una marcada vocaci?n metaf?sica y una s?ntesis de absurdo, iron?a y lucidez. Ese mundo de sue?os, que describe parad?jicamente con un realismo minucioso, ya se halla presente en su primera novela corta, Descripci?n de una lucha, que apareci? parcialmente en la revista Hyperion, que dirig?a Franz Blei. En 1913, el editor Rowohlt accedi? a publicar su primer libro, Meditaciones, que reun?a extractos de su diario personal, peque?os fragmentos en prosa de una inquietud espiritual penetrante y un estilo profundamente innovador, a la vez l?rico, dram?tico y melodioso. Sin embargo, el libro pas? desapercibido; los siguientes tampoco obtendr?an ning?n ?xito, fuera de un c?rculo ?ntimo de amigos y admiradores incondicionales. El estallido de la Primera Guerra Mundial y el fracaso de un noviazgo en el que hab?a depositado todas sus esperanzas se?alaron el inicio de una etapa creativa prol?fica. Entre 1913 y 1919 Franz Kafka escribi? El proceso, La metamorfosis y La condena y public? El ch?fer, que incorporar?a m?s adelante a su novela Am?rica, En la colonia penitenciaria y el volumen de relatos Un m?dico rural. En 1920 abandon? su empleo, ingres? en un sanatorio y, poco tiempo despu?s, se estableci? en una casa de campo en la que escribi? El castillo; al a?o siguiente Kafka conoci? a la escritora checa Milena Jesenska-Pollak, con la que mantuvo un breve romance y una abundante correspondencia, no publicada hasta 1952. El ?ltimo a?o de su vida encontr? en otra mujer, Dora Dymant, el gran amor que hab?a anhelado siempre, y que le devolvi? brevemente la esperanza. La existencia atribulada y angustiosa de Kafka se refleja en el pesimismo ir?nico que impregna su obra, que describe, en un estilo que va desde lo fant?stico de sus obras juveniles al realismo m?s estricto, trayectorias de las que no se consigue captar ni el principio ni el fin. Sus personajes, designados frecuentemente con una inicial (Joseph K o simplemente K), son zarandeados y amenazados por instancias ocultas. As?, el protagonista de El proceso no llegar? a conocer el motivo de su condena a muerte, y el agrimensor de El castillo buscar? en vano el rostro del aparato burocr?tico en el que pretende integrarse. Los elementos fant?sticos o absurdos, como la transformaci?n en escarabajo del viajante de comercio Gregor Samsa en La metamorfosis, introducen en la realidad m?s cotidiana aquella distorsi?n que permite desvelar su propia y m?s profunda inconsistencia, un m?todo que se ha llegado a considerar como una especial y literaria reducci?n al absurdo. Su originalidad irreductible y el inmenso valor literario de su obra le han valido a posteriori una posici?n privilegiada, casi m?tica, en la literatura contempor?nea.

Otros 30 productos en la misma categoría: